China roza el millón de millonarios

Nueva York, la meca del capitalismo occidental, es una de las ciudades del mundo donde conviven más millonarios y más pobres. Pekín, centro político de la China comunista, también.

Según el informe del Instituto de Estudios Hurun publicado ayer, el gigante asiático roza ya el millón de millonarios. Concretamente, 960.000 empresarios y hombres de negocios chinos, 85.000 más que hace un año, disponen de un patrimonio superior a los 10 millones de yuanes (algo más de un millón de euros). 60.000 de ellos, los calificados de multimillonarios, reconocen una fortuna superior a los 100 millones de yuanes (10,7 millones de euros).

Las causas del aumento en el número de ricos, casi un 10 por ciento respecto a 2010, son reveladoras de un régimen que se sigue calificando a sí mismo de comunista. El mismo incremento de los precios de la vivienda que impide emanciparse a los jóvenes ha disparado el negocio de los promotores.  Uno de cada cinco reconoce haberse hecho rico gracias a los negocios inmobiliarios. Gurús de la bolsa (un 15 por ciento), empresarios (55 por ciento) y altos ejecutivos completan el espectro de la elite económica china.

Toda esa riqueza descansa sobre una inmensa población acostumbrada a rentas miserables. El sueldo mínimo más alto de china es, desde hace un mes, el de la provincia de Zhejian. Allí las fábricas pagan 1.310 yuanes mensuales (al cambio cerca de 140 euros) a los trabajadores que sostienen el sistema de exportaciones baratas.

El siglo pasado, Churchill aseguró irónico que “el vicio inherente al capitalismo es el desigual reparto de la riqueza, mientras que la virtud inherente al socialismo es el equitativo reparto de la miseria.” Ahora podemos ir más allá: Cuando la tiene, el comunismo es perfectamente capaz de repartir la riqueza de forma desigual. Las ideologías también las compra el dinero.

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